domingo, julio 22

BIANFA: “SE CALLARON LOS PERSONAJES”

El Negro Fontanarrosa se fue dejando huellas profundas en vastos sectores de la sociedad argentina. También marcó el trabajo de humoristas gráficos santafesinos; Bianfa y Cristian Lehmann lo recuerdan y señalan los principales legados de este rosarino de “humildad escandalosa”.

Bianfa y Cristian Lehmann publican sus dibujos en varios medios argentinos y en El Litoral de Santa Fe. Ambos conocieron a Roberto Fontanarrosa y compartieron la experiencia de Hortensia en la década del 70.

Su partida provoca múltiples dolores, pero el mayor es que con él también se callan sus personajes. Así lo señala Bianfa: “Para mí los que se callaron fueron los personajes”; y en seguida agrega: “la mejor forma que yo voy a adoptar (como homenaje) es el hecho de seguir siendo consecuente con una línea de laburo. Amar esta profesión con todo lo que eso implica desde el convencimiento de la responsabilidad de tener un espacio para decir cosas, que no es menor”.

Es que este es el legado que para Bianfa dejó el Negro. “A mí me ha dejado el hecho de tratar de que cada situación sea superadora, que no alcanza con cumplir; a lo mejor la gente no lo nota en el trabajo cotidiano, en la diversidad de cosas que cosas que hace para distintos medios, pero uno sabe cuándo está cumpliendo y cuándo va a más. Yo a eso lo percibí en la obra de Fontanarrosa, había como una pelea interna en él mismo para generar ir a más permanentemente. En la construcción de mi mundo eso es lo que me dejó él, como Rep el cambio permanente”.

Como él y tantos otros, Lehmann peregrinó muchas veces hacia Rosario en sus comienzos, para que fuera el propio Fontanarrosa quien supervisara algunos de sus trabajos. “Él habría sus puertas y todo bien, daba consejos, miraba dibujos, te decía esto está mal, está bien, y para colmo, el estilo mío era muy parecido, veo dibujos míos de aquella época y eran calcos. Yo soy un tipo muy reservado, e ir a ver un tipo como Fontanarrosa, era ir, tocar el timbre, me abría, me atendía y después yo salía corriendo; ese ratito era como tocar el cielo con las manos…”

Una revolución de las estructuras

Tanto Lehmann como Bianfa trabajaron junto a Fontanarrosa en Hortensia.

Cuando ascendió a la categoría de “maestro” se paraba frente a ello con “mucha humildad, una humildad escandalosa… cero divismo”, dice Bianfa.

“El gran legado de él, más allá de lo que fue como persona, fue que él cambió el humor gráfico en la Argentina, incorporando lo cotidiano, los lugares comunes”, agrega.

Por eso, el reconocimiento tiene que llegar “por todo lo que cambió: el tema del Congreso de la Lengua, que lo pone a él de cara a su obra literaria, que no sólo tiene que ver con el humor gráfico: él revoluciona el humor gráfico desde el discurso, en el planteo que hace desde sus personajes, y a su vez escribe…”

Humor gráfico para recordar

Este tipo de humor nació en los 70, de la mano de gente como Fontanarrosa, reflexiona Bianfa. Y ese humor es “más contestatario, más de estar al lado de la gente, de tratar que los temas no se pierdan como se pierden habitualmente en este país; el humor gráfico no va a cambiar nada, como seguramente no va a cambiar nada la obra de Fontanarrosa, pero sí va a ayudar a que la gente piense de otra manera, recuerde, sobre todo”.

jueves, julio 19

EL TREN BALA Y EL ALMA ARGENTINA

Impresionante lo de Santa Fe. Logró por decisión presidencial que en Tren de Alta Velocidad se desvíe de su recorrido original y pase por esta ciudad. Acerca de nuestros dirigentes, de algunos de nosotros y de aquella increíble capacidad de vivir entregado “no a una realidad, sino a una imagen”, trata esta nota.

“Cobra” se llamará el Tren de Alta Velocidad que primigeniamente realizaría el recorrido Buenos Aires-Rosario-Córdoba y que ahora incluirá a la ciudad de Santa Fe según lo anunció el extasiado candidato a gobernador por el Frente para la Victoria, el diputado porteño Rafael Bielsa.

Empecemos por el principio: unos pocos países en todo el mundo tienen este tipo de transporte. En todos ellos, la tarifa es subsidiada y aún así, su valor es de alrededor de € 100 para similares kilómetros.

¿Para qué necesita este país un tren bala?

Y en esta ciudad en particular ¿para qué se necesita a “Cobra”? ¿Para quién?

Es cada vez más clara la consonancia entre candidatos de la lista oficial a la gobernación y a la intendencia.

Los carteles publicitarios lucen magníficos. La ciudad, en el centro, parece resplandecer. Es una cuestión de imagen: mientras mejor nos veamos… ¿qué?

Jorge Lanata, cita en su primer “Argentinos” la patética descripción que José Ortega y Gasset realizaba sobre nuestros antepasados. Vale la pena extenderse en su visión de 1929 que podría sintetizarse diciendo que “el argentino típico no tiene más vocación que la de ser ya el que imagina ser. Vive, pues, entregado, pero no a una realidad, sino a una imagen”.

Todo aquí vive de lejanías y desde lejanías. Casi nadie está donde está, sino por delante de sí mismo, muy adelante en el horizonte de sí mismo y desde allí gobierna y ejecuta su vida de aquí, la real, presente y efectiva. La forma de existencia del argentino es lo que yo llamaría ‘el futurismo concreto de cada cual’. No es el futurismo genérico de un ideal común, de una utopía colectiva, sino que cada cual vive desde sus ilusiones como si ellas fuesen ya realidad”.

Otro pasaje citado es también revelador: “La altanería de proyectos tiene algunos inconvenientes. Cuanto más elevado sea el módulo de vida a que nos pongamos, mayor distancia habrá entre el proyecto –lo que queremos ser– y la situación real –lo que aún somos– (…) y si de puro mirar el proyecto olvidamos que aún no lo hemos cumplido, acabaremos por creernos ya en la perfección”.

Nos seducen ahora con un tren bala que no podremos tomar y que, además, no necesitamos sino apenas para decir que lo tenemos. Nos seducen con la cantidad de dinero que ingresa en eventos a los que la mayoría de los ciudadanos no puede asistir; dinero que se “queda en la ciudad”, pero en las manos de siempre, que son pocas. Nos seducen con un candidato “que habla muchos idiomas y conoce el mundo”. En algunos se escuchan expresiones de éxtasis cuando con poco, ya están irremediablemente seducidos.

El argentino vive atento, no a lo que efectivamente constituye su vida, no a lo que de hecho es su persona, sino a una figura ideal que de sí mismo posee. (…) El argentino se gusta a sí mismo, le gusta la imagen que de sí mismo tiene”, dice Ortega y Gasset en un pasaje que podría aplicarse al colectivo de la dirigencia de esta ciudad.

En este contexto hay otros cautivados, también por poco, que se devanan los sesos pensando por qué el santafesino es como es: por qué saquea un camión con soja que no le va a servir; por qué pinta los carteles de obra con leyendas como “ciudad virtual”; por qué destruye las “preciosas obras” de las plazas de Boulevard. No lo pueden entender. ¿Cómo, si la ciudad está tan linda? ¿Cómo, si es la capital de los eventos? ¿Cómo?

Hay algunos que tienen suerte: ellos seducen a la mayoría, y por eso somos argentinos.

CHAU PUCHO, TE VEO EN DIEZ METROS…

Como correspondía, el Ministerio de Salud reglamentó, en lo que al organismo concierne, la ley antitabaco. Permite a sus agentes fumar en lugares techados a no menos de diez metros de su lugar de trabajo, previa autorización de las frecuencias con las que podrán salir a fumar.

El Ministerio de Salud de la Provincia, mediante la resolución 548 del 31 de mayo de este año, habilitó espacios en sus dependencias para que quienes sean autorizados hagan uso de algunos espacios para poder fumar.

La resolución recuerda que la ley provincial 12.432 prohíbe hacerlo en “todos los edificios públicos”. Sin embargo, la propia norma agrega que “tal prohibición alcanza sólo a los lugares techados, pudiéndose destinar, como área de fumadores, un lugar abierto”.

En los considerandos se señala que “resulta menester implementar con la mayor urgencia posible la aplicaciones de las medidas establecidas en la citada ley”, por lo que la Dra. Silvia Simoncini resolvió, en primer lugar, prohibir fumar tabaco en todo el ámbito del Ministerio.

Sin embargo, en el artículo 2º estipula: “Autorízase al personal fumador de la Sede Central y de los restantes edificios de ésta Jurisdicción, a ejercer su acción de fumar, en un lugar no techado distante a no menos de diez metros de la edificación más próxima”.

La resolución, conocida entre pasillos como “de las galerías” dice que “la frecuencia con que cada fumador podrá hacer uso de la presente autorización será evaluada por el responsable de cada unidad operativa, teniendo en cuneta la cantidad de personal que fuma y la carga de trabajo a realizar en dicha unidad”.

Y sí: la salud empieza por casa. No vaya a ser que tengan que salir a la calle y se enfermen con estos fríos…

LA PRIMICIA DE RAFAEL

El candidato a gobernador del Frente para la Victoria reveló que el “tren bala” pasaría por Santa Fe. La decisión habría sido tomada por el presidente Néstor Kirchner en su reciente visita a Rufino. El anunció tuvo escasa repercusión y ningún funcionario de la provincia lo confirmó. En Rosario dicen que es posible.

El anuncio fue impactante pero muy pocos lo tomaron en serio. El candidato a gobernador por el Frente para la Victoria, Rafael Bielsa, reveló en su reciente paso por Rufino que el Tren de Alta Velocidad (TAVE), proyectado para unir Buenos Aires, Rosario y Córdoba, pasará además por la ciudad de Santa Fe.

El marco elegido para lanzar semejante novedad fue curioso. Finalizado el acto inaugural de las obras en la Ruta Nacional 7, sobre la laguna La Picasa, que contó con la presencia del Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, Jorge Obeid, y la senadora nacional Cristina Fernández; el diputado porteño que aspira a gobernar la provincia de Santa Fe, fue abordado en la calle por el propietario de un website local. Sin la presión de otros medios de comunicación, Rafael Bielsa sorprendió a Carlos Delizia con una noticia que le arrancó una exclamación de gozo.

“En el avión, cuando vine hacia acá con el presidente – dijo el candidato - hablamos concretamente de la posibilidad de que el tren rápido, cuya primera traza iba a ser Buenos Aires-Rosario-Córdoba, sea Buenos Aires-Rosario-Santa Fe-Córdoba. El presidente encomendó en ese mismo momento comenzar los estudios, el financiamiento ya está obtenido, y posiblemente el anuncio público del llamado a licitación lo haga el propio presidente de aquí a un mes”.

La primicia de Rafael Bielsa tiene un inocultable sentido electoral, pero a la luz de informaciones recientes, conviene tenerla en cuenta, al margen de cualquier valoración que se haga sobre la racionalidad o la justificación de tal emprendimiento. Igualmente se debe consignar, que la posibilidad de extender el ramal del “tren bala” hasta la ciudad de Santa Fe, no figura en la propuesta de gobierno del candidato y tampoco quedó reflejada en los comunicados de prensa de su comite de campaña.

De acuerdo a los últimos datos conocidos - antes de la visita presidencial a Rufino - la construcción del Tren de Alta Velocidad (TAVE) Buenos Aires – Rosario – Córdoba, fue preadjudicada al consorcio conformado por las firmas Alston, Iecsa, Emepa y el Grupo Isolux. Así consta en la Resolución Nº 338 de la Secretaría de Transporte de la Nación, firmada el pasado el pasado 19 de junio.

En aquella oportunidad, el titular del organismo Ricardo Jaime, informó que el precio ofertado para ejecutar la obra de electrificación integral, obra civil, infraestructura de vías, señalamiento, comunicaciones y provisión de material rodante para el servicio ferroviario de alta velocidad en el citado corredor ferroviario fue de 1.320,5 millones de dólares. El grupo ganador también presentó una oferta para un tren de alta velocidad entre Buenos Aires y Rosario y un servicio rápido (160 km/hora) hasta Córdoba que ascendió a los 1.259 millones de dólares, pero esta alternativa fue desechada por los funcionarios nacionales.

La gestación de este proyecto comenzó formalmente el 8 de mayo de 2006. Los pliegos estuvieron a la venta hasta el 6 de julio del año pasado y fueron adquiridos por otros dos consorcios encabezados por la alemana Siemens y la española CAF, que finalmente no presentaron ofertas económicas.

El esquema del proyecto diseñado por los funcionarios del Ministerio de Planificación contempla que la financiación de la obra esta queda a cargo del oferente. En la propuesta económica del grupo Alstom se establece que el 80 por ciento de la obra electromecánica estará solventada por la Societé Generale Corporate and Investment Banking. Según dijo Ricardo Jaime, a comienzos de julio, “En una semana se aprobará el financiamiento para su puesta en marcha y, si todo sale bien, se firmará el contrato con la compañía que se hará cargo de la obra hacia fines de este mes”. El funcionario estimó que si se cumplen las pautas previstas, en agosto o septiembre comenzarían las obras, que tienen un plazo total de ejecución de treinta meses.

En este contexto, llama poderosamente la atención la decisión tomada por Néstor Kirchner, según la primicia lanzada por Rafael Bielsa. Se debe considerar que la extensión del ramal de alta velocidad hasta la ciudad de Santa Fe supone agregar varios cientos de kilómetros a la obra original con la inevitable alteración del presupuesto y su esquema de financiamiento. Por otra parte, los plazos perentorios definidos por el candidato (“posiblemente el anuncio público del llamado a licitación lo haga el propio presidente de aquí a un mes”) contrastan con los tiempos empleados para el diseño del proyecto original. A esto se debe agregar, que Néstor Kirchner habría impartido las ordenes para reformular la obra recién el 13 de julio cuando viajaba hacia Rufino (“El presidente encomendó en ese mismo momento comenzar los estudios”). Si se cumple el vaticinio del candidato, no se puede descartar, que la firma del contrato con Alstom sufra alguna postergación y se estiren los plazos fijados por Ricardo Jaime.

Otro dato llamativo es que ningún funcionario del gobierno de Jorge Obeid ha salido a respaldar el anuncio de Rafael Bielsa. Tampoco lo hizo el presidente de la Nación, que visitó la provincia en otras dos ocasiones, luego de la revelación de Rufino. Cualquier político en campaña electoral desearía que un proyecto como el vaticinado por el diputado porteño fuera realidad. Cuando esta obra fue adjudicada, voceros oficiales señalaron que crearían 5.000 puestos de trabajo directo y otros 20 mil de manera indirecta. Un impacto para nada desdeñable al momento de incidir sobre la voluntad de los electores.

Confirman la versión

Pero no hay que olvidarse que estamos en tiempos electorales y todo es posible. Según publico el portal de noticias rosarino, Tribuna Económica y Política, voceros del consorcio ganador de la licitación confirmaron que se encuentran trabajando en la modificación en la traza del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba, para que pase por la ciudad de Santa Fe. “Por orden directa de Julio De Vido, Ministro de Planificación Federal, el holding integrado por la francesa Alstom y la criolla Emepa ha enviado a la Provincia Santa Fe un equipo técnico que está estudiando los lugares por donde se desarrollará la nueva traza”, dice la información aparecida en http://www.teptribuna.com.ar/.

El website dirigido por el periodista Rubén Milito cita una respuesta de un directivo del grupo Alstom – Iecsa - Emepa - Isolux: “los trabajos comenzaron hace quince días, están participando ingenieros y técnicos contratados por la empresa, se están desplazando en camionetas y helicóptero, están trabajando contra reloj en pocos días vamos a tener una aproximación de cual va ser el próximo recorrido”, sostiene TEP.

Ahora resta conocer algún tipo de confirmación oficial y seguir de cerca los pasos de este proyecto faraónico que fue bautizado como Tren Cobra. De todos modos, conviene recordar que el verano pasado el presidente Néstor Kirchner anunció el llamado licitación para construir el segundo "tren bala" del país entre la estación Constitución y ciudad de Mar del Plata, sin que se hayan producido novedades hasta el momento.

lunes, julio 16

UNA CIUDAD ORGULLOSA DE SU LIMPIEZA

Hubo un tiempo, no hace tanto, en que Santa Fe tenía fama de ciudad limpia. Así lo marcaba la revista Tiempo en setiembre de 1968. “Limpias sus calles, limpios sus paseos, limpias sus paredes”, señalaba.

“-Es el lugar más difícil para la propaganda mural- solían quejarse los amantes de “affiches” y cartelones. Parece que las paredes son “tabú””, comenzaba una nota.

““Prohibido pegar carteles” no es un letrerito más en las paredes, sino una consigna que se cumple rigurosamente. Por parte de los dueños de la pared y de la Municipalidad. Ni en el centro ni en extramuros”, decía hace casi 40 años un periodista que pareciera describir cualquier ciudad, menos esta.

La novedad, y el motivo de la nota, era que se había encontrado una solución para que los publicistas pudieran expresarse como en otras ciudades.

Se había contratado la colocación de 150 pantallas papeleras que cumplían la finalidad de librar paredes y cercos de odiosas pegatinas, colocando “un artefacto elegante en las veredas”, pero además, se marcaba, “el vecino desaprensivo que tiraba papeles a la calle y las veredas, se está adaptando a la costumbre de hacerlo dentro de un recipiente que se le ofrece en cada esquina”.

Para orgullo de los santafesinos se explicaba que el mismo sistema se utilizaba en París y en Nueva York, allí, incluso, algunos eran luminosos.

Para acallar posibles críticas, la revista decía que si bien en algún caso, parecerían tapar un local, se trataba sólo de “una ilusión óptica, según de donde se mire”. “Son eficaces, legibles sin esfuerzo. No hay que levantar la vista para hacerlo. Por otra parte le dan a la ciudad un aspecto propio de las grandes urbes”, finalizaba.

sábado, julio 14

EL 26: LA MISA

En el mediodía de este viernes, la Municipalidad de Santa Fe recibió la denuncia número veintiséis por la última inundación. La Justicia tiene la palabra: debe investigar si los funcionarios conducidos por Ezequiel Martín Balbarrey tienen responsabilidad por el deplorable funcionamiento de las bombas de extracción durante los últimos días de marzo y los primeros de abril. En la numerología de los sueños seguida por los quinieleros, el 26 es la misa. El texto de la denuncia presentada por la Comisión Investigadora.

Los concejales Jorge Henn, Marta Fassino, Marcelo Ferreira y Carlos Pereira, se dirigieron este viernes hasta los tribunales santafesinos para que el fiscal en turno investigue la actuación del ingeniero Raúl Gallegos, responsable del Departamento de Bombeo de la Municipalidad de Santa Fe en la última inundación sufrida en esta ciudad. Los ediles consideran que el funcionario es responsable del no funcionamiento de la Estación de Bombeo Nº 2 y de la desaparición de unos cuatro mil litros de gasoil en la primera mitad de este año.

El escrito fue recibido por el Dr. Héctor Millén.

El texto de la denuncia

Sr. Fiscal

De Turno en lo Penal

Quienes suscriben, Jorge Henn, Marta Fassino, Marcelo Ferreira y Carlos Pereira, ediles del Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz, constituyendo domicilio a estos efectos en calle Salta 2943 de esta ciudad, se presentan ante usted, y respetuosamente dicen:

I - OBJETO:

Que vienen por la presente, en virtud de lo establecido por el inciso 1º del artículo 180 del Código Procesal Penal de la Provincia de Santa Fe, a realizar formal denuncia contra el señor Raúl Gallego, responsable del Departamento Estaciones de Bombeo de la Municipalidad.

II - HECHOS:

Que como consecuencia de la creación de la Comisión Investigadora instituida por Decreto del Honorable Concejo Municipal Nº 441/07, que investiga la responsabilidad del Departamento Ejecutivo Municipal en las inundaciones de nuestra ciudad acaecidas entre los meses de marzo y abril del corriente año, y como integrantes de la citada Comisión, fuimos destinatarios de la información que relataremos a continuación, y que podría configurar los delitos que detallaremos seguidamente:

a) El lunes 11 de mayo del corriente año, recibimos la declaración testimonial del señor Héctor Raúl Espíndola, agente municipal de la Delegación de Estaciones de Bombeo. En dicha declaración testimonial, el señor Espíndola manifestó que, al comunicar al señor Raúl Gallego que “hacía falta una bomba, que no ‘prende’ la bomba de La Guardia, que se quedó sin gasoil”, respondió que “no había que darle mucha importancia porque a lo que quieren llegar es a que se declare la emergencia hídrica, o algo así, para tener plata o que le manden…”.

En la declaración mencionada, el señor Espíndola continúa diciendo: “Cuando surgió el problema del gasoil yo vine ha hablar con Marta [Fassino, concejal, miembro de la Comisión Investigadora] y no entendía como era el tema. Le digo ‘Gallego acá son muchos litros los que están faltando; faltan 40/80…’. ‘No, están faltando 1500’. Gallego me dice ‘Bueno, a veces entran a veces no entran… Aparte el municipal que no roba no es municipal’. Llegaron a faltar 4000 litros. ¿Qué hizo? Me sacó de ahí… (…) Eso fue el año pasado, para junio nos sacó. Cuando yo le dije en junio de 2006: ‘Gallego, están faltando 4000 litros, ¿y usted sabe quien es?’ Me dijo: ‘Espíndola, siempre tienen problemas con el gasoil, ustedes. Bueno, denme el libro y no lo controlen más’. Entonces lo controlaban ellos. Nos sacaron el libro de guardia; o sea que nosotros íbamos a estar ahí no sé para que…”.

Del mismo modo, manifiesta que la “desaparición” del gasoil no podía ser desconocida por el señor Gallego. Afirma que desde enero hasta el 16 de junio “desaparecieron” 4.000 litros de gasoil.

b) Que el citado declarante Espíndola, manifiesta también que “La única [bomba] que tenía problema[s] era la Nº 2, ellos de vez en cuando iban”.

En este sentido, y también por pruebas arrimadas a la investigación que la Comisión lleva a cabo, se conoció que en el libro de de novedades de la Estación de Bombeo Nº 2, se anotó el día 14 de marzo del corriente año lo siguiente: “Siendo la hora 16:00 la bomba Nº 2 hizo una explosión y quedó fuera de combate. OS Cód. 11645. Luego quedó sin funcionar (conforme sucesivas anotaciones), y el día 28 de marzo del corriente, se anota “Siendo la hora tomo el turno C/N antes y con la casa bomba Nº 2 totalmente inundada. OS Cód. 11645.

c) Que en una declaración vertida ante esta Comisión por el señor José Daniel Balbuena el día lunes 11 de mayo por la mañana, el mismo manifestó que fue a ver la Bomba Nº 2 porque había leído en el diario que se encontraba “a full”. Es entonces que un ingeniero, al que el agente municipal que estaba con él lo llamaba “Gallego”, “tiene una discusión con este empleado municipal, y bueno, este ingeniero le prohíbe que dé información, le decía que no podía hablar porque era empleado municipal, porque estaba cometiendo una infidencia o algo así, según el estatuto municipal. Sigue la discusión, pero allí mismo el ingeniero Gallego reconoce que esta casa bomba no funcionaba y se lava las manos diciendo que si había informes y expedientes sobre el tema de que las bombas no funcionaban y de parte de la Municipalidad no hubo respuestas. En textuales palabras de él lo que dijo es “esto no es problema mío, yo pasé los requerimientos a los informes del expediente que la bomba no funcionaba. Pero yo no tengo la culpa si el que pone la plata no lo quiere arreglar”. Eso es lo que dijo el ingeniero Gallego, entre un montón de cosas más”. Asimismo, el declarante hace escuchar a los miembros de la Comisión una grabación del diálogo entre el señor Gallego y el agente municipal, en donde surge que el ingeniero Gallego, conmina al empleado para que no hable, utilizando el argumento de la Ley Orgánica de Municipalidades. En ese momento el empleado se queja, manifestando que no hay democracia, porque no puedo hablar, y el señor Gallego le dice que porque es empleado, esa información no la tiene que dar. Poder, podés, no debés dar esa información”.

De lo relatado se desprende que podrían configurarse los delitos tipificados en los artículos 162, 149 bis, 249, 277, entre otros, del Código Penal.

III – PRUEBA:

Se ofrecen las siguientes constancias probatorias:

a) Copia certificada por el Secretario de la Comisión de la versión taquigráfica de la Declaración del señor Héctor Raúl Espíndola del 11 de mayo del corriente año.

b) Copia certificada por el Secretario de la Comisión de la versión taquigráfica de la Declaración del señor José Daniel Balbuena del 11 de mayo del corriente año.

c) Copia simple del Libro de Novedades de la Estación de Bombeo Nº 2.

IV – PETITORIO:

Se tenga por presentada formal denuncia contra el señor Raúl Gallego, Jefe de la Delegación de Bombeo de la Municipalidad de Santa Fe, en virtud de la posible comisión de los delitos tipificados en los artículos 162, 149 bis, 249, 277, entre otros, del Código Penal, y lo tipificado en el artículo 180 del Código Procesal Penal de Santa Fe.

Aprovechan la oportunidad para saludar a usted con atenta consideración y respeto.

miércoles, julio 11

LA OTRA CAMPAÑA SUCIA

El Código de Publicidad de la ciudad de Santa Fe regula la colocación de cualquier tipo de anuncios durante el periodo de las campañas electorales. Según esta norma los partidos políticos tienen 10 días después de las elecciones para retirar o limpiar los elementos de propaganda. Si no cumplen, la Municipalidad ejecuta los trabajos de limpieza, con cargo a las autoridades partidarias. En Rosario esta tarea fue presupuestado en $50.000. En nuestra ciudad, el plazo se cumple este 11 de julio y pocos se han preocupado por la situación.

En todos los barrios de la ciudad se encuentran vestigios elocuentes de la intensidad que tuvo la última campaña electoral. Paredes, portones, columnas de alumbrado y el mobiliario urbano, han servido de soporte para las clásicas pintadas, las pancartas con el rostro de los candidatos y los eternos pasacalles. En cualquier época del año, la colocación de este tipo de anuncios se encuentra severamente restringida por las disposiciones del Código de Publicidad, pero cuando llegan las elecciones, empieza un periodo donde todo vale.

El Código de Publicidad fue probado por ordenanza municipal el 6 de diciembre de 2001. La aplicación de sus normas permitió resolver alguno de los problemas de contaminación visual que impactaban negativamente en las principales avenidas de la ciudad. Aunque también constituyó la base de un lucrativo negocio que se desarrolló con la explotación privada de las carteleras de obra, permitiendo además, una mejora en los ingresos municipales a partir de los derechos de publicidad y propaganda.

Sin embargo, en materia de campañas electorales, el control es prácticamente nulo y se impone una protección corporativa a los aparatos propagandísticos partidarios. Como consecuencia de este accionar permisivo a la Municipalidad, y desaprensivo de muchas fuerzas políticas, numerosos sectores urbanos se ven degradados por las pintadas y pegatinas que se repiten cada dos años con mayor intensidad.
Si los actores políticos de la ciudad aceptaran las reglas de juego vigentes se podrían disminuir notablemente las agresiones al espacio público.

Como regla general, el Código de Publicidad establece que se encuentra prohibido la fijación directa de afiches en las fachadas de los edificios, medianeras, tapiales, cercos o elementos del equipamiento urbano, con la excepción de la fijación sobre carteleras o pantallas de propiedad privada en las vallas provisorias de obras en construcción y de anuncios de venta y/o alquiler. (Art. 37) Tampoco se pueden colocar anuncios en monumentos, estatuas, puentes y viaductos, edificios de valor histórico o cultural o edificios públicos. Ni en plazas, parques, paseos públicos, aceras, calzadas o canteros de avenidas. Idéntica limitación rige para árboles, postes o columnas de alumbrado público y de otros servicios públicos. (Art. 41)

Si bien estas restricciones son de cumplimiento obligatorio para todos los vecinos, en cualquier época del año, durante el periodo de campañas electorales se relativizan. En un capítulo especial del Código de Publicidad se establece que la colocación de anuncios de propaganda política institucional quedará sujeta a una serie de condiciones particulares: se deberá pedir autorización para colocar anuncios que no estén de acuerdo a las normas del Código; el permiso otorgado no podrá exceder los 45 días corridos anteriores a la fecha de las elecciones programadas; y los partidos quedan exentos del pago de los derechos de publicidad, salvo que contraten espacios en las carteleras privadas. (Art. 51)

En cuanto a las características de los anuncios durante las campañas electorales se pueden instalar: placas de material rígido o semi-rígido sobre columnas o postes, con la condición que no causen daño, puedan ser removidas con facilidad y se obtenga la autorización del organismo responsable; afiches o pintadas en muros y cercos que encierren baldíos exclusivamente, siempre con la autorización de sus propietarios; y banderolas que no crucen las calles, ni limiten la visualización de señales de tránsito.

Como requisito final, se establece que los anuncios instalados durante la campaña electoral deberán ser retirados, por el partido o lista titular del permiso de publicidad, en un plazo máximo de 10 días posteriores a la fecha de la elección, caso contrario, la Municipalidad ejecutará el trabajo con su personal para luego cobrárselo al responsables de la instalación de los anuncios.


El plazo vence este 11 de julio, y por lo que se puede apreciar en la calle, nadie se ha preocupado por su cumplimiento. La mayoría de las fuerzas políticas dejó sus desechos de campáña, incluida la lista que encabezó el intendente de la ciudad, Ezequiel Martín Balbarrey, en busca de su reelección.

Según informó la Municipalidad de Rosario, la limpieza del mobiliario urbano luego de la última campaña electoral ya comenzó y la misma tendrá un costo aproximado de $50.000.
Mientras tanto, en Santa Fe sería bueno conocer, si los partidos o listas tramitaron el correspondiente permiso, si los responsables de cada agrupación fueron intimados para que cumplan con su obligación, si la administración local tomará a su cargo la limpieza de la ciudad, y si el actual intendente, Ezequiel Martín Balbarrey, cumplirá con las disposiciones Código de Publicidad que votó cuando era concejal o se transformará en un infractor con privilegios.

lunes, julio 9

CELULARES AL POR MAYOR

Una de las leyes aprobada por el Congreso de la Nación bajo la presión del falso ingeniero Juan Carlos Blumberg impulsaba un severo control a la venta de teléfonos celulares para poder desactivar de ese modo una herramienta utilizada en los secuestros extorsivos. En Santa Fe, una sola persona ostenta la titularidad de al menos tres mil celulares, para agilizar los trámites de activación.

Bajo la presión del falso ingeniero Juan Carlos Blumberg, el Congreso de la Nación aprobó en 2004 un paquete de leyes de diversa índole que trajeron múltiples polémicas.

Una de ellas apuntaba a desactivar la utilización de los teléfonos celulares en los secuestros extorsivos. En abril de ese año, el Senado de la Nación convirtió en ley una norma que prohíbe la actividad de revendedores y mayoristas de teléfonos celulares, penaliza la compraventa de aparatos usados y crea un registro de usuarios. Se pena, además, a quien compre un teléfono celular a sabiendas de su procedencia ilegítima con 3 años de prisión.

Sin embargo, la nota publicada por STI revela el desconocimiento de estas disposiciones y su fácil vulnerabilidad.

En la investigación del crimen de Elías Achkar, se descubrió que el celular que le había sido sustraído estaba a nombre del propietario de la agencia que lo había vendido. El comerciante es titular de más de tres mil líneas de CTI Móvil. El hombre buscaba agilizar los trámites de activación de los teléfonos, aunque parecía desconocer los riegos que eso conlleva.

PELANDO LA PAVA

Los zaguanes, testigos de la desaparición del frío santafesino al calor del amor, fueron objeto de órdenes policiales: se prohibía a las parejas “hacer zaguán” o “pelar la pava” después de las 10 de la noche.

En una recopilación de sus escritos periodísticos y anécdotas sobre la ciudad que publicaron sus familiares tras la muerte del periodista Justo Tulián Silva, aparecen algunas historias que vale la pena contar.

Los artículos carecen de fecha, por lo que en algún momento entre 1911 y 1950, Silva publicó un artículo en un diario santafesino acerca de la costumbre de “amurarse las parejas en las puertas de los zaguanes a ‘pelar la pava’ o ‘afilar’”.

La expresión “pelar la pava” nació fruto del humor andaluz. Una señora ordenó a su criada que matara y pelara una pava para una cena. La criada obedeció y estando en la tarea, llegó su novio. Por supuesto, se demoró, y cuando la señora la llamó, le respondió: “señora, que estoy pelando la pava”.

En Santa Fe era el jefe de Policía el coronel Paramiñan y emitió una “orden del día”. Prohibía que las parejas estuvieran en plazas y zaguanes pasadas las diez de la noche. Para él, era una inmoralidad.

En una oportunidad, llevaron detenido a la comisaría a un joven que, pese a haber sido advertido varias veces, continuaba contraviniendo la disposición en plena plaza de Mayo.

“¿Por qué traen a ese mocito tan bien vestido?”, preguntó el coronel. El policía dijo: “Son las diez y media, señor, y estaba de afile en la plaza, con una señorita sola”.

El jefe ordenó: “¡Páselo a la cuadra y póngalo a cebar mate! Así aprenderá a pelar la pava bajo techo”.

Fuente: Justo Tulián Silva. “Reminiscencias santafesinas”. Santa Fe, 1983

LA MUERTE SANTAFESINA

El Gran Santa Fe se ha convertido en uno de los conglomerados más violentos del país. En los primeros seis meses del año ocurrieron 60 homicidios. En nuestra ciudad siete personas fueron asesinadas en este periodo. Dos casos emblemáticos nos ponen frente al grave deterioro de las normas básicas de convivencia. La insuficiente respuesta del estado genera más temor entre la población.

Nota publicada en la revista Santo Tomé Investiga - Junio de 2007

El incremento de la violencia delictiva en la capital provincial provocó un nuevo cambio en la cúpula de la Unidad Regional I de Policía. El desplazamiento de Juan Luís Hek y la llegada de Juan Faustino Ruiz vino precedido por una impresionante seguidilla de homicidios – cinco en un solo día – que obligaron a las autoridades del Ministerio de Gobierno a buscar una salida rápida que descomprimiera la sensación de agobio y miedo que afecta a buena parte de la población. Con el peso de las estadísticas sobre sus cabezas, los funcionarios del área de seguridad ya no pueden ocultar que el Gran Santa Fe es uno de los conglomerados urbanos más violentos del país. En los primeros seis meses del año se produjeron 60 asesinatos, casi la misma cantidad de crímenes que en Rosario pero con una población tres veces menor. En igual proporción se suceden los robos en comercios y viviendas y los arrebatos callejeros.

Sin embargo, el discurso oficial siempre encuentra explicaciones para las situaciones donde aparece desbordado. Según el Subsecretario de Gobierno de la Provincia, Walter Gálvez, “genera enorme preocupación la manera en que se ha incrementado la violencia entre los violentos”, agregando a modo de atenuante, que “Rosario tiene el 37 por ciento de los homicidios en ocasión de robo y Santa Fe el 5 por ciento en ocasión de robo. Históricamente Santa Fe tuvo más homicidios que la ciudad de Rosario. Si hacemos el desagregado de los homicidios en La Capital, de los 58 casos hay 40 que tienen antecedentes penales, lo que esta marcando el nivel de violencia que tenemos, donde un conflicto que antes se resolvía a los puños o con un cuchillo, hoy se hace a través de las armas”.

Para el funcionario, el problema se complica “cuando las bandas, que no son sofisticadas ni gran nivel de tecnología como para robar un banco o producir un secuestro, chocan entre si y tenemos estos desenlaces, que por ahí no tienen repercusión en la opinión pública pero que para el que vive en esos lugares si es preocupante”.

En este contexto, nuestra ciudad también se ha visto conmovida por graves hechos de violencia aunque en una escala menor. En lo que va del año – hasta el 3 de junio pasado – ocurrieron siete homicidios. El 14 de enero, a las 8 y 20 de la mañana, aparece muerto – con un disparo de arma de fuego en la cabeza - Juan Daniel Vega (43 años) en calle Lubary al 1700. El 20 de enero, en horas de la siesta, es asesinado de una cuchillada en el vientre, Luciano Sánchez (27 años). El 15 de febrero, cerca de la medianoche, muere Rosana Villalba (31 años) luego de recibir un disparo en el pecho y una herida de arma blanca en el cuello. El 16 de febrero, por la mañana, es encontrado muerto y maniatado Elías Achkar (81 años) como consecuencia de un robo. El 15 de marzo, al costado de la autopista, aparece sin vida Romelio Caraballo (54 años) con un disparo de arma de fuego en el cráneo. El 27 de marzo, a la madrugada, en calle Santa Fe al 2700, aparece muerto con una herida de arma blanca Orlando Luna (21 años). Finalmente, el 1º de junio, a las 4 de la mañana, un grupo de personas ataca con golpes y puñaladas a Juan Oronado (37 años), frente a su domicilio, ocasionándole la muerte.

Para los santotomesinos, estos crímenes generan conmoción y sirven de advertencia sobre el peligroso deterioro que ha sufrido la convivencia luego de las transformaciones sociales, culturales y económicas ocurridas en los últimos años. De esta manera, la violencia delictiva se impone como el factor determinante de la sensación de inseguridad que se vive en las ciudades, pero que, conviene recordar, también se manifiesta de otras maneras. Pensemos en la inestabilidad laboral, el deterioro de las condiciones de vida y ambientales, los accidentes de tránsito, el temor a la inundación, y carga que todo esto significa cuando se diluyen las expectativas, disminuyen las posibilidades de progreso personal o el estado se desentiende de su función integradora.

Esta situación, incluso es reconocida por las autoridades. Según Walter Gálvez, “el estado no se va a olvidar de ese 30 por ciento que ha quedado marginado, que ha quedado excluido, que ha sufrido inundación, que ha sufrido los vaivenes de la economía como no los ha sufrido otro sector de la sociedad, y que le cuesta la inclusión (…) estamos hablando de lugares con muchas carencias a donde el estado no ha podido llegar y se notan los resabios de la década de los noventa”.

Por ello, no se puede dejar de observar, que frente a la complejidad que tienen los problemas de violencia y seguridad, la reciente respuesta estatal no sale de las recetas ya ensayadas de más policías, más patrulleros y allanamientos masivos. De todos modos, también se debe reconocer, que para las personas que sufrieron las consecuencias de un delito ninguna de las circunstancias sociales antes descriptas sirven de atenuante. Para la gran mayoría de vecinos el aumento de la presencia policial es necesaria, más allá que comprendan que la problemática requiere de otras soluciones. En las actuales circunstancias, lo mínimo que se puede pedir, es tener la posibilidad de comprobar la eficacia de la acción reparadora de la policía para encontrar y detener a los delincuentes y de la justicia para castigar en el marco de la ley a los responsables de los hechos de violencia.

Pero la llegada de esta respuesta también tiene sus problemas. Frente al incremento de los hechos delictivos la policía y la justicia operan en base a una escala de prioridades implícita derivada de las limitaciones que impone la dimensión de sus respectivas estructuras. Según este criterio de “economía de procedimientos” la fuerza de seguridad interviene si el hecho reúne alguno de estos parámetros: existencia de víctimas fatales o heridos; impacto público del hecho; valor material del botín; ubicación geográfica; o relevancia social o política de la víctima. En el ámbito judicial también se produce esta “selección política” de las causas. Se sabe que los jueces de instrucción priorizan la investigación de los homicidios, los delitos contra la propiedad según la cuantía de lo robado, las agresiones sexuales y los delitos donde se utilizó violencia, principalmente cuando aparecen armas de fuego.

Pero estos criterios también obedecen a definiciones ideológicas más profundas que operan de manera permanente en los distintos niveles del estado. En esta línea se inscribe la distinción que los funcionarios políticos o policiales hacen entre los asesinatos ocurridos, por ejemplo, en ocasión de robo y los derivados de supuestos ajustes de cuentas. Solo de este se puede entender que el subsecretario de Gobierno de la Provincia, Walter Gálvez, considere un dato auspicioso que en el Gran Santa Fe solo el 5% de los asesinatos se produjo como consecuencia de un atraco cuando en Rosario ese porcentaje llega al 37%. Lo que el funcionario parece querer decir es que las muertes ocurridas entre “los violentos” son menos importantes que las sufridas por alguno de “nosotros”. La otra clasificación oficial que pone en evidencia un intento de desligar al estado de algún grado de responsabilidad es la definida como “resolución violenta de conflictos”. Se trataría de aquellas situaciones que antes se resolvían en una discusión acalorada, o en última instancias a través de los puños, pero que ahora se terminan con un cuchillo o el disparo de un arma de fuego.

Lo cierto es que este tipo de crímenes nos ponen frente a la evidencia del profundo deterioro de los lazos de convivencia que se ha producido en nuestra sociedad donde el desprecio por la vida ajena emerge con fuerza. Esto vale tanto para el ladrón que ejecuta a su víctima como para el hombre o la mujer que ultima a su pareja. Lo mismo se puede decir de quien busca justicia por mano propia. La presencia perturbadora de estos hechos es un espejo donde pocos quieren mirarse.

Oronado

Algunos medios de comunicación santafesinos no dudaron en hablar de “linchamiento” al momento de informar sobre el asesinato de Juan Manuel Oronado ocurrido el pasado 3 de junio en barrio 12 de Septiembre. El relato periodístico señalaba que un grupo de allegados a una chica de 15 años atacó a puñaladas y golpes a este hombre de 37 años porque supuestamente intentaba seducir a la jovencita mediante mensajes telefónicos de texto. La historia se fue tornando más confusa, cuando fuentes policiales hicieron trascender que la madre de la chica supuestamente agraviada había concurrido a la Comisaría 23 para dejar constancia del acoso sexual al que estaba siendo sometida su hija.

Lo cierto es que la investigación judicial posterior determinó que nunca existió una denuncia por agresión sexual presentada contra Oronado y la relación de este hombre con la chica tampoco pudo ser desentrañada. Sin embargo, los rumores y la exaltación de los familiares de la chica desataron una tragedia que muestra el grado de deterioro que tienen las relaciones sociales en nuestra ciudad.

Por eso es muy significativo que en el caso de Oronado se hable de linchamiento. Se trata de una ejecución sin proceso de un sospechoso por parte de una multitud. Su origen viene del estadounidense Charles Lynch, juez del estado de Virginia en el siglo XVIII, quien en 1780 ordenó la ejecución de un grupo de partidarios de los ingleses sin dar lugar a juicio.

Esta práctica rompe un principio ordenar fundamental de cualquier sociedad organizada. El estado es el único legitimado para hacer uso de la fuerza siguiendo una serie de requisitos claramente pautados en las leyes respectivas. En forma paralela, los particulares deben recurrir al auxilio del estado para resolver sus conflictos, a través de la fuerza de seguridad o la justicia. Cualquiera que se ponga por fuera de esta reglas atenta contra el orden público y las reglas básicas de convivencia. Por supuesto que existen circunstancias atenuantes comprendidas por la misma ley, como es el caso de la defensa propia, pero aquí también se exige que la respuesta sea proporcionada.

Rastreando en la historia se pueden encontrar numerosos antecedentes de sociedades que aplicaron en distintas circunstancias la “ley de Linch”. Esta manifestación de violencia se suele producir de forma espontánea por motivos sociológicos concretos, normalmente por la conmoción que ha podido producir en una sociedad un delito concreto. Sin embargo, un linchamiento también puede haber sido provocado por motivos racistas, religiosos, políticos o de otra índole, e incluso estar planificado con antelación. Hay quienes sostienen que se trata de una reacción instantánea frente a una agresión. Una reacción defensiva por la desconfianza que, en muchos casos, generan las decisiones de los tribunales legalmente constituidos, que se repite a lo largo y ancho del país.

No hace falta alejarse mucho para comprobar que la “ley de Linch” sigue siendo justificada por muchos sectores sociales como una forma de escarmiento para los robos, asesinatos, violaciones o raptos. Sus apologistas sostienen, que, como la gente ha perdido la confianza en los jueces y, preocupada de su propia conservación, toma para sí la represión penal eliminando del cuerpo social a los elementos perturbadores de la tranquilidad pública y el bienestar de la comunidad. En otras palabras, justicia en manos de la turba. Lo que no se dice, es que el linchamiento puede acabar con la vida de una persona inocente, y que lejos de calmar una supuesta “sed de justicia” puede desencadenar una espiral de violencia.

Como se sabe ahora, en el caso de Juan Manuel Oronado la reacción de sus victimarios ni siquiera tuvo como disparador un hecho aberrante previo. Apenas algunos rumores y la ingesta abundante de alcohol. De todos modos, no deja de ser preocupante reconocer lo poco que hace falta para poner en marcha una decisión homicida.

Por la muerte de Oronado hay tres personas detenidas de 20, 22 y 30 años. Según la primera versión de los sucesos, este grupo habría intentado quemar el automóvil de la víctima, estacionado en la puerta de su casa, en Jujuy al 3800. Frente a los gritos de los agresores, Oronado salió a la vereda, acompañado por su esposa, cuando fue atacado con golpes, patadas y cuchillos. Luego de esto fue arrastrado por la calle en medio de una brutal golpiza.

Inmediatamente, la investigación se dirigió hacia el entorno familiar de la chica supuestamente acosada por Oronado. En primera instancia fueron detenidas seis personas, pero luego solo tres permanecieron en esa situación. La causa estuvo en el arranque a cargo del Juzgado de Instrucción de la 7ma Nominación, pero como uno de los imputados tenía un pedido de captura vigente por el robo de un televisor, las actuaciones pasaron al Juzgado de instrucción de la 5ta Nominación, a cargo de Darío Sánchez. En sus declaraciones indagatorias, los detenidos alegan que reaccionaron frente a una agresión sexual sufrida por la chica, pero esto hecho no pudo ser comprobado ni tampoco fue denunciado. Ahora resta efectuar una reconstrucción de la fatídica madrugada del 3 de junio, antes que el magistrado resuelva la situación procesal de las personas involucradas.

Achkar

Otro caso delictivo que conmovió a los santotomesinos fue el robo seguido de muerte de Elías Achkar. El cuerpo del hombre de 81 años fue encontrado sin vida, maniatado sobre su cama, el sábado 16 de febrero cerca de las 7 de la mañana, cuando llegó a la casa de calle Rivadavia 2016 la mujer que habitualmente realizaba las tareas de limpieza y cocina. Por este hecho fueron detenidos y procesados Sebastián Fernando Castro y Germán Matías Castro, de 29 y 21 años respectivamente, ambos domiciliados en Sarmiento al 2400, continuando la búsqueda de un tercer involucrado.

La resolución firmada el pasado 23 de mayo por el juez de Instrucción Darío Sánchez - a la que tuvo acceso STI - describe que el cuerpo de Achkar “se hallaba atado de pies y manos sobre la cama ubicada en el dormitorio principal de la casa, a la vez que se observaba un gran desorden en las distintas dependencias de la misma”.

Los investigadores pudieron determinar que los autores del delito ingresaron “por una ventana tipo persiana que se encuentra en una pared lateral del frente de la vivienda, con su tela metálica rota, hallándose del lado externo de la misma, una huella de pisada en el piso de tierra presumiblemente de zapatilla”. Por distintos testimonios se logró establecer que el botín del robo se redujo a un teléfono celular marca Motorolla, un bolso de tela de avión, dos luces de emergencia y una pequeña cantidad de dinero en efectivo.

La clave de la pesquisa fue el teléfono celular. Cuando los hermanos Castro fueron detenidos se secuestraron de su domicilio varios teléfonos utilizados por los jóvenes y su familia. A partir de un informe de la empresa CTI Móvil sobre las llamadas entrantes y salientes registradas en la línea de Achkar; las pericias realizadas por la Dirección de Observaciones Judiciales; y las declaraciones de 30 testigos; en el juzgado pudieron detectar, que a las pocas horas de cometido el crimen, la línea del farmacéutico fallecido volvió a ser utilizada.

El primer mensaje fue enviado a las 11:58 del 16 de febrero de 2007. Luego siguieron los intercambios y varias llamadas, que presumiblemente se hicieron aprovechando el crédito remanente en el abono, ya que el aparato sustraído habría sido vendido. Para concretar estas comunicaciones los Castro utilizaron al menos tres teléfonos celulares en los que quedó registrado el chips que en vida utilizó Elías Achkar.

“Con los numerosos testimonios prestados en la causa, se verifica que todos ellos tienen un marco común, es decir el celular o chips que perteneciere al occiso Achkar, en poder de la familia Castro, y que concretamente lo usaban Germán Castro y/o Sebastián Castro, y eventualmente algún integrante de su familia, aprovechando que dicho chips tenía crédito para realizar mensajes de texto”, dice el magistrado en su resolución, en relación al elemento de cargo más relevante reunido hasta el momento.

Un dato llamativo surgido en la investigación es el precario sistema de registro que utilizan las agencias dedicadas a la venta de teléfonos celulares. En el caso del aparato sustraído en el domicilio de Achkar, aparece como titular del mismo el sobrino de la víctima, quien lo había comprado para regalárselo a su tío. Cuando el dueño del comercio donde la línea fue comprada – ubicado en la zona céntrica de Santa Fe – prestó declaración testimonial, en el juzgado escucharon con sorpresa que todos los teléfonos vendidos en dicho local figuraban a nombre del propietario de la agencia. La explicación brindada por el comerciante fue que esto se hacía para agilizar los trámites de activación. La documentación aportada permitió establecer que más 3.000 líneas de CTI Móvil figuraban bajo un mismo titular. Los empleados judiciales le explicaron al comerciante los riesgos que asumía si alguno de esos aparatos era utilizado para cometer un ilícito.

En relación a la muerte del farmacéutico, el magistrado sostiene que la misma “se produjo como consecuencia del stress a causa de las lesiones traumáticas corporales” sufridas por una persona añosa en ocasión del atraco del que fue víctima. “Tal situación es directamente imputable objetivamente a las acciones desarrolladas por los encartados en ocasión de la comisión del hecho contra la propiedad”.

“Es claro que los imputados para facilitar el hecho ataron de pie y manos y golpearon a la víctima (…) Por ello entiendo que cuando los imputados realizaron estas acciones, no tenían la intención de provocar la muerte, sino facilitar su accionar. Pero también considero que no ignoraron el peligro que generaba su acción para la vida de la víctima y en ese orden se desentendieron totalmente del resultado, demostrando un singular desprecio por la suerte que podía correr la víctima”. De esta manera, el juez Darío Sánchez, entiende que Germán Sebastián Castro incurrieron en el delito de homicidio en ocasión de robo que contempla una pena de 10 a 25 años de prisión (Artículo 165 del Código Penal).

Según pudo saber STI, el juez de la causa sigue produciendo pruebas para aportar en el juicio. Por su parte, el defensor de los acusados presentó una apelación y se espera que en las próximas semanas se expida la Cámara Penal.