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domingo, febrero 25

UN PATRÓN DETESTABLE

En un país donde los derechos de los trabajadores son continuamente pisoteados, la actitud del intendente Balbarrey con Zuccarini no puede más que llamar al más enérgico repudio. Solo, lejos y sin un mango.

Mi última intervención en este blog ha dado que hablar. ¡Se enojaron los Pablos! Pero bueno… yo no me meto donde no me llaman.

La cosa es que con estos calores se me dio por ir aleteando hasta la costa. Y me encontré con vecinos preocupados por la crecida del Paraná. Supongo que no habrá que preocuparse, hay gente ocupándose, y además, las lecciones se aprenden. Aunque no pude entender la diferencia entre tener y no tender una Subsecretaría de Gestión de Riesgo… Antes, se evacuaba gente… ahora, se evacúa gente… No entiendo, pero soy solo un bicho…

Lo cierto es que me enteré de que había Subsecretaría, pero que había cambiado de subsecretario. Me puse a buscar información, porque dicen que el ex, Pedro Zuccarini, está enfermo y solo, allá en Venezuela.

Se lo extrañaba al caribeño cuando en diciembre tuvimos varios anegamientos por lluvia. Ezequiel Martín dijo que nos quedáramos tranquilos, porque estaba en Europa, recaudando fondos junto a la Cruz Roja Alemana.

Llegó enero y después febrero, y la crecida del Paraná comenzaba a preocupar. Zuccarini, estaba por ahí… El 5 de febrero Ezequiel Martín lo confirmó: estaba “resolviendo cuestiones internacionales pero sigue conduciendo el equipo de Gestión de Riesgo y va a seguir al frente”.

Ajá. Nueve días después, mientras se preparaban las estructuras para alojar evacuados, el intendente lo ratificó una vez más. Estaba “haciendo presentaciones internacionales de los temas que se han trabajado en la ciudad". Al hombre lo estaban esperando, se suponía que había arribado el martes 13, o quizás el miércoles 14, quién sabe, pero ya, ya se reincorpora al trabajo… Yo no le quiero decir mentiroso al intendente, a lo mejor lo informaron mal, o no vio el decreto que firmaba, porque con su firma, Zuccarini tomó licencia sin goce de haberes, el 31 de enero de este año.

Parece que el hombre tiene un problema hepático. Ahora, ¿le bancaron el sueldo durante más de un mes, cuando hacía “presentaciones internacionales” y se lo sacan ahora, cuando está solo, lejos y enfermo? ¡A ver si alguien le dice al intendente que los patrones deben respetar los derechos de los trabajadores! ¡No se juega con la salud de la gente!

miércoles, febrero 14

DEL CÁRTEL AL CARTÉL

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida… Se supo oficialmente lo que se sospechaba y nadie se atrevía a confesar. Del Cártel del transporte urbano de pasajeros, pasamos al gran Cartél.

Hoy hizo tanto calor, que este Tábano no quería agitar demasiado sus alitas, así que aprovechando que no pago boleto (y menos con aumento, y menos con la quita de bonificación de la tarjeta naranja), me subí al 2 y paseé principalmente por 9 de julio y casi todo Bulevard.

Por muchas calles principales de la ciudad me encontré con un cartel (claro, ya no es un Cártel).

En 2006:

  • Renovamos la flota (incorporamos 120 unidades).
  • Mejoramos el servicio (y lo seguiremos haciendo).
  • Cumplimos lo que prometimos”.

Las firmas de estos carteles me llamaron la atención. “Transporte 7 de mazo. Transporte San Jerónimo” ¡Y el logo de la Municipalidad de Santa Fe!

¡Eran socios!

Pero mis alitas se volvieron a agitar. ¿Quién cumplió? ¿Con qué? ¿Qué eran lo que me habían prometido? ¿Juntos?

¿Por qué aparecen justo el día en que se conoce oficialmente que aumento del boleto va a haber sí o sí?

Al lado de la publicidad, había otra: de un tarro de vaselina. Claro que de mala calidad.

¿Habrá sido idea de Pablo Salvador Benito pasar del Cártel al Cartél?

lunes, noviembre 6

A MAGUID SE LE MUEVE EL PISO

A este Tábano los primeros calores de la primavera lo ponen querendón. Y mientras el pensamiento se extraviaba imaginando lugares donde poner el piquito, se me apareció en medio del vuelo el majestuoso edificio de UPCN, de Tucumán esquina Rivadavia. Curioso, buscón y exaltado, me introduje en el lugar aprovechando una ventana semi abierta. Sin saberlo llegué al nuevo spa. El sitio prometía. Los cuerpos humedecidos de las chicas retozando eran una invitación tentadora. Pero un certero sopapo me saco del marasmo sensitivo y se transformó en elocuente disuasivo para mi aventura. Todavía atontado, busque refugio en las alturas del cálido recinto y me dispuse a observar como resignado testigo el sudoroso espectáculo.
Poco a poco me fuí metiendo en la conversación, que los 300 pesos, que la Jefa de Personal, que los tatengues, que los razas, que las vacaciones, que la rajadura...
En ese instante los pelitos del lomo se me pararon en señal de interés. Y seguí escuchando con mayor atención. Resulta que días pasados, una de las chicas que retozaba entre los vapores del spa (ubicado en la planta baja del antiguo edificio de Fersán) notó con asombro que un hilo de agua salía desde el techo. Es una rajadura pensó.
Ella no lo sabía, pero en ese momento, el personal de limpieza baldeaba y pasaba el trapo en la planta alta donde funciona la fábrica textíl del gremio. Primero se alarmó, pero luego le quitó dramatismo al asunto porque nadie advirtió sobre algún peligro.
El caso me llamó la atención y seguí preguntando. El techo del spa es el piso de la fábrica textil. Decenas de operarios transitan a diario entre máquinas y rollos de tela que pesan toneladas. Y observando con detenimiento se puede ver que la rajadura de la losa va de lado a lado. En la época de Fersán allí funcionaban los talleres mecánicos - y por lo que este Tábano pudo averiguar - es dificil saber si la falla es reciente o viene de antaño.
Por las dudas me las tomé de la nueva sede de UPCN.
Pero cuando emprendía el vuelo de regreso hacia la seguridad del hogar una idea se instaló en mi cerebrito y comenzó a rebotar: A Maguid se le mueve el piso.

miércoles, octubre 11

LECCIONES DE PERIODISMO

No me crean soberbio, no es que voy a dar lecciones de periodismo, es que quiero tomarlas, porque hay cosas que no entiendo.
Hay un señor, de apellido Sánchez que me contaron que fue autor de una pieza de museo, hace cosa de un año. Me dicen que estuvo a cargo de la delegación local del COMFER en los 90. Me dicen que es periodista y como yo quiero ser periodista, me puse a leerlo.

Me encontré con un artículo, o mejor dicho con dos. El señor (me dicen que le encanta que lo llamen señor, aunque probablemente con mayúsculas, pero yo no lo conozco, así que va con minúsculas y espero que no se enoje, o las siete plagas caerán sobre este Tábano) estaba muy molesto con la reproducción en Rosario/12 de un artículo publicado en la última edición de Entre Líneas.

Su pieza periodística se compone de dos partes: en la primera desarrolla su tesis y en la segunda reproduce la nota de Rosario/12. Se trata de la producción firmada por Maximiliano Ahumada, que construye un artículo desde la declaración en sede judicial del Padre Jorge Montini.

El señor se pregunta: “¿Qué busca Montini? ¿Notoriedad? ¿Regresar a la ciudad sede? ¿Conmocionar la Iglesia santafesina? Es interesante saberlo por la inoportunidad de la aparición mediática del sacerdote”.

Y entonces este Tábano se preguntó: ¿Perdón? ¿Montini habló con Rosario/12? ¿Con Ahumada quizás? ¿No era una declaración en sede judicial?

El señor, que quizás no alcanzó a leer siquiera el segundo párrafo del diario rosarino que aparece en su propia nota (“En rigor, se trata de la declaración que dio Montini el 10 de septiembre de 2002 ante el fallecido juez Eduardo Giovannini, que recién ahora trasciende”), opina que la “reaparición de Montini en el mundillo mediático, curiosamente el de Rosario/12, medio dependiente del oficialista Página/12 y en el marco de uno de los momentos más tensos de las relaciones entre la iglesia y el gobierno nacional. La virtud o el don de la oportunidad no es exactamente lo que posee Montini que es funcional hoy a los intereses de un declarado enemigo de la iglesia”.

Reitero: como yo quiero ser periodista quiero que alguien me aclare las cosas. ¿Apareció Montini? ¿No era un expediente judicial?

Cierro estas palabras con una confusión enorme. Y como quiero aprender, termino con las palabras del propio señor en la nota de marras: “Es que no todos los periodistas están informados y los que lo están, también comen”.