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domingo, marzo 2

UN CASO DE CANIBALISMO EN SANTA FE

Sucedió en una isla del departamento Garay en 1936. El caníbal fue trasladado a Santa Fe y luego a un hospicio de alienados en Buenos Aires. El diario El Orden realizó una sensacional cobertura de uno de los casos más truculentos de la historia criminal santafesina.

“¡Existe el hombre malo que se come a los chicos! ¡Cocinó y comió a una criatura de once años!”, es el sensacional título que aparece en portada del diario El Orden el 22 de mayo de 1936.

Además del título, el despliegue periodístico de la información recuerda mucho a la forma en que trabajaba este tipo de casos el diario Crítica: la mayor parte de la noticia es relatada por el periodista que pudo entrevistar a Aparicio Garay, el criminal, y así lo testimonia una fotografía.

Un día antes de ese titular, en página 6, el diario impacta con grandes letras: “¿Un antropófago en Helvecia?”, y un breve anticipo de la información, que no había podido desarrollarse por haber cerrado las oficinas telegráficas poco antes de conocido el sucesos.

La edición del 22 de mayo es sensacional: en varias páginas, y con una gran profusión de fotografías, se cuenta que Garay había secuestrado, asesinado y luego devorado a un chico en una isla cercana a Helvecia. Hacia allí fue el cronista y describió al criminal así: “Se abre la puerta y aparece un hombrecito insignificante, descalzo, con un saco azul sobre las carnes y unas bombachas curtidas por el agua y el uso. El cabello entrecano, revuelto y desordenado; los labios secos y prominentes en algunos gestos; abultados y groseros en otros; la mirada escurridiza y a ratos incisiva”.

Garay le relató a El Orden que el chico había ido con él por voluntad propia y que pasado un tiempo quiso irse. Él lo persuadió: “Vea compañerito… usted no puede dejarme. Hemos salido juntos, usted es mi compañerito, debemos seguir juntos. Cómo me va a dejar solo?”

Se quedó unos días, pero una mañana lo vio en una canoa, yéndose. Garay dijo que la voz del “horario” le dijo que lo fuera a buscar, y él tomó su fusil, le apuntó y le disparó a la cabeza.

“¿Qué es eso del “horario”?, le preguntó el cronista. “El horario es mi Dios”, contestó. “Él manda, yo soy su sirviente. Manda a todos los hombres. En el horario, están las horas. Las horas son el tiempo. Es la vida de los hombres. Sin el horario no hay vida. El horario me dijo: ¡no lo dejes ir!... Y yo no lo dejé ir. Qué podía hacer? Yo soy un sirviente”.

La historia del horror recién comienza. Cuando Garay rescató al cuerpito de las aguas, “el horario” le dijo que tenía que comer. Y él lo hizo. “Primero lo abrí… Con el machete. Lo limpié bien. Yo sé cortar. Aprendí en el hospital (…). Limpié bien los huesos. Primero los iba a guardar, para trabajarlos. Lindos huesitos. Hubiera hecho unas fichas. Pero por dentro no servían. Eran esponjosos. Entonces los tiré al río. Y la carne la colgué. Hice ganchitos y colgué la carne de la enramada cerca del rancho”.

Como si fuera poco, el cronista le sigue preguntando: ¿qué comió, cuánto comió? Aparicio Garay dijo que no toda la carne es buena, pero que además había comido con miedo, porque “uno se envicia. Come y después siempre quiere comer”. Hizo asado, frió otros pedazos y luego, con derritió la grasa e hizo aceite.

A la policía le dio algunos detalles más: “La cabeza la herví… los sesos no se podían comer y se los di a los perros. Pero las carnes eran buenas”.

En los días siguientes, Aparicio Garay, el nombre con el que se lo identifica, pues carecía de documentos, es trasladado a Santa Fe. El Orden se dedica entonces a intentar comprender el caso: en otros tiempos, se hubiera dicho que estaba poseído por un demonio y destinado a la hoguera, marca; pero hoy, el caso pertenece a la ciencia. Es verdaderamente notable la forma en que el cronista analiza los retazos de la vida de un hombre buscando entender cómo se llega a la locura para llegar a la conclusión de que “en contacto con hombres y en un medio normal, se hubiera corregido”.

Ante el juez Salvador Dana Montaño, Garay repite casi las mismas palabras que ante el cronista de El Orden. Sin embargo, aún queda por esclarecer el modo en que murió el niño, ya que existe, además de la versión del criminal, la hipótesis de que había sido degollado.

Algunos meses después, en octubre, el magistrado dicta su sentencia: “Es un sujeto senil, con delirios sistematizados, cuya evolución no puede precisarse”. El dictamen es sobreseimiento, pero ordenando la reclusión de Aparicio Garay en el Hospicio Las Mercedes de Capital Federal, por carecer Santa Fe de un establecimiento adecuado.

Hacia allí fue trasladado Garay. La última noticia que se tuvo de él fue en octubre de 1938, cuando asesinó a un compañero porque este no lo dejaba dormir.

lunes, febrero 25

ROBARON LAS CRUCES DE LA PLAZA DE MAYO

Personas desconocidas se llevaron las ciento cincuenta cruces que recordaban los muertos de la inundación de 2003. Ocurrió en las primeras horas del sábado pasado cuando comenzaban los preparativos del festival “La plaza de la Casa”. La Policía recuperó treinta cruces dejadas en un comercio robado de la zona. Las organizaciones de inundados vinculan el hecho con el escrache realizado al ex intendente Martín Balbarrey.

Por segunda vez robaron las cruces clavadas en la Plaza de Mayo en memoria de las víctimas de la inundación de 2003. El hecho ocurrió sábado pasado, antes de las siete de la mañana, cuando comenzaban los preparativos del festival “La plaza de la Casa”. A esa hora se produjo un corte de energía eléctrica en la zona, que fue aprovechado por personas desconocidas, para arrancar los ciento cincuenta recordatorios dejados por las organizaciones de inundados.

A poco de ocurrido el robo, un comerciante de la zona denunció que en el interior de su local habían aparecido una veintena de cruces, luego que le rompieran la vidriera para sacarle un equipo musical. Algunos testigos citados por fuentes policiales identificaron a un hombre joven vestido de negro como el responsable de la sustracción.

Sin embargo, esta versión oficial resulta poco creíble para los integrantes de la Carpa Negra y la Marcha de la Antorchas. Consultada por Fuera de Foco, Graciela García confirmó lo ocurrido, agregando que pasado el mediodía del sábado, concurrió a la Seccional Primera de Policía para retirar las cruces recuperadas.

Para la integrante de Marcha de las Antorchas, no es posible que una sola persona, como señala la Policía, haya cargado más de cien cruces para dejar alguna de ellas en un comercio ubicado a varias cuadras de la Plaza de Mayo. “Nos dijeron que las encontraron en Corrientes al 3000”, dijo García, “no es posible que un solo muchacho se les haya llevado caminando”, agregó.

La militante además comentó, que en la seccional policial le tomaron declaración antes de restituirle las cruces encontradas. “Me preguntaron cuantas había, desde cuando estaban clavadas y si teníamos permiso”, dijo entre sorprendida e indignada.

En su declaración policial, Graciela García dejó constancia de las sospechas que tiene. “Les dije que el primer robo ocurrió en julio de 2005, a los pocos días que habíamos marchado hacia la Municipalidad para escarcharlo al intendente. Ahora la historia se repite después que le pedimos al ministro Ciancio que lo saque a Balbarrey”.

Como se recordará, el lunes 18 de febrero, varios militantes de agrupación Marcha de las Antorchas se concentraron frente al Ministerio de Agua y Servicios Públicos de la provincia, para protestar por el regreso de Martín Balbarrey a dicha repartición como director general de Alertas Hidrológicas.

Restitución

Luego de recuperadas, treinta de las ciento cincuenta cruces robadas, los integrantes de las agrupaciones Carpa Negra y Marcha de la Antorchas volvieron a colocar los recordatorios en el centro de la Plaza de Mayo. “Fuimos el sábado a la tarde antes el festival y las clavamos otra vez. Dijimos algunas palabras, hicimos un minuto de silencio y recordamos a todos nuestros muertos por su nombre”, dijo García.

En los lugares donde faltan las cruces ahora puede verse una madera con un moño negro.

viernes, septiembre 14

“NO ES FACIL VOLVER A LA CARCEL”

La fuga de un interno de la Unidad Penal Nº 9 ubicada en Recreo reactivó el debate contra las salidas transitorias de los presos. Quienes propugnan el endurecimiento del régimen carcelario encontraron la excusa perfecta. Sin embargo, la realidad penitenciaria santafesina dista mucho de la imagen de relajamiento que construye un sector de la prensa local. Solo el 17% de los presos obtuvo alguna vez un permiso de salidas transitorias. La opinión de la Coordinadora de Trabajo Carcelario.

La fuga de un interno de la Unidad Penal Nº 9 ubicada en Recreo provocó una reacción en cadena en los medios de comunicación de la ciudad. Una sensación de exaltada preocupación puede escucharse en la radio y leerse en los diarios. “Dejaron salir de la cárcel a otro preso y no volvió”, tituló el vespertino en su edición digital. Desde la emisora universitaria un periodista se preguntó, porque un condenado sale bajo palabra de honor, cuando en la vida civil trámites menos importantes se realizan dejando algún valor en garantía. Llevando al extremo estas líneas argumentales, un vecino desprevenido podría pensar que las cárceles santafesinas se parecen a un jardín de infantes.

Dos casos generaron esta situación. A finales de agosto, César Domingo Ciro, obtuvo un permiso para salir de la cárcel de Las Flores durante el fin de semana, pero no regresó. Cumplía una condena de 8 años por homicidio y obtuvo el derecho a una salida transitoria bajo “palabra de honor''.

En aquella ocasión, el inefable Jefe de la Unidad Regional I, Juan Faustino Ruiz, se mostró contrariado, manifestando que “la vez que agarramos a alguno, sale bajo palabra de honor y no vuelve''. Su prédica contra la libertad condicional continuó algunos días después, cuando divulgó versiones inexactas, sobre la situación judicial del sospechoso del crimen de Jonatan Mansilla, que instalaron la creencia de que el asesino de este niño gozaba de libertad por la benevolencia de un magistrado.

Ahora vuelve la preocupación con la fuga de Alberto Jesús Pampiglioni. El hombre estaba preso en la nueva cárcel de Recreo y el último viernes salió con un permiso de 72 horas y no regresó. Estaba condenado como partícipe principal de robo agravado y homicidio hasta el año 2012.

El énfasis informativo se concentra en dos aspectos: se produjeron dos casos similares entre presos que salen “bajo palabra de honor”. Pero que tan representativos son estos casos de la realidad que se vive en las cárceles santafesinas. Estas dos fugas, ¿justifican los reclamos que se escuchan contra el cumplimiento progresivo de las condenas?

Para Lilian Echegoy, militante de la Coordinadora de Trabajo Carcelario, la regla en el sistema penal santafesino es la negativa sistemática a los permisos especiales. “Las demandas que nosotros recibimos es por la falta de cumplimiento de la ley de progresividad de la pena, que es la 24.660 que ni siquiera está reglamentada en la provincia de Santa Fe. Esto es necesario que se haga para que los jueces de Ejecución Penal tengan un elemento concreto a la hora de otorgar los permisos, libertades condicionales y demás, que por otra no son beneficios sino derechos”, afirmó a Fuera de Foco.

Esta apreciación puede corroborarse a partir de los datos publicados por el “Sistema Nacional de Estadística sobre Ejecución de la Pena” (http://wwwpolcrim.jus.gov.ar/). Sobre una población carcelaria de 2.217 internos en el año 2005, solo el 17% había alcanzado el beneficio de las salidas transitorias, pese a que el 77% no había cometido ninguna infracción disciplinaria y el 47% había recibido una calificación de “conducta ejemplar”. En el año de la masacre de Coronda apenas 9 presos intentaron una fuga o evasión.

Por ello, Echegoy relativiza la representatividad de los casos que se debaten en la ciudad de Santa Fe. “Siempre se conoce lo malo, pero en la Unidad 3 de Rosario hay más de 300 internos, pero los fines de semana solo quedan unos 100, porque casi todos salen y vuelven el domingo”.

Con la experiencia ganada luego de varios años de trabajo con los presos, la militante afirmó que “no es fácil volver a la cárcel”, debido a que existe una historia que no se puede soslayar. “Durante muchos años en las cárceles de la provincia de Santa Fe murieron muchos internos. En el curso de 10 años nosotros tenemos estadísticas de más de 100 internos muertos, esto es como una pena de muerte informal. Es muy difícil la convivencia, es muy difícil el trabajo de los equipos profesionales, algunos lo hacen bien, otros muy mal y otros no trabajan”.

En este sentido, Echegoy apuntó a las fallas sistemáticas en el sistema de egreso. “Cuando los internos salen por libertad condicional las casas de egresos no funcionan como corresponde y no brindan ningún tipo de ayuda o apoyo. El Patronato de Liberados no está cumpliendo con su función”, apuntó.

En el actual estado de situación “podrían ser más” los presos que no regresan luego de una salida transitoria. “Pero existe la voluntad de muchos internos que han generado espacios interesantes de educación o trabajo, que no son noticia ni se conocen y fueron hechos por su propia voluntad”, agregó Echegoy.

La militante de la Coordinadora de Trabajo Carcelario destacó la creación de espacios de trabajo y talleres por parte de los internos y de otras instituciones que comenzaron a entrar en las cárceles. “Esto genera una apertura que implica un intercambio muy interesante. Esto es lo que disminuye la violencia, no el encierro permanente, no la falta de respeto a los derechos y las libertades, que además están concedidos por ley”.

Finalmente, Echegoy remarcó: “Tener buena conducta dentro de una cárcel no es fácil. Muchas veces significa agachar la cabeza muchas veces, aguantar injusticias, callarse ante el maltrato a un compañero, es moldeándose para el encierro y no para la calle”.

viernes, agosto 3

LA MENTIRA AL DESCUBIERTO

La Subsecretaría de Seguridad Pública de la Provincia sostiene que la Escuela Nº 1234 “Profesor Luís Ravera” de la ciudad de Santa Fe cuenta con custodia policial durante todo el día. Sin embargo, cuando una maestra fue agredida dentro del establecimiento por familiares de un alumno, el personal de seguridad no estaba presente. El dato quedó en evidencia en la respuesta a un pedido de informes de la Cámara de Diputados.

Esta semana ingresó a la Cámara de Diputados la respuesta a un pedido de informes presentado por Antonio Riestra (ARI), donde se pedía conocer “las medidas preventivas y de seguridad adoptadas en resguardo de la integridad personal y de los bienes de los alumnos, maestros y demás trabajadores” de la Escuela Nº 1234 Luís Ravera, de la ciudad de Santa Fe. El proyecto surgió a raíz de los reiterados hechos de violencia que afectaron a integrantes de dicha comunidad educativa a comienzos de mayo.

En la respuesta ingresada en la última sesión, la Subsecretaría de Seguridad Pública, informa que ante “la necesidad de incrementar la actividad preventiva disuasiva” en esta escuela para “brindar seguridad a integrantes de la comunidad educativa”, la Jefatura de la Unidad Regional I dispuso un dispositivo especial a través de la Orden Operacional Nº 1142/07.

El objetivo de este dispositivo era “brindar seguridad interna y externa perimetral; impedir incursión de intrusos; prevenir despojos, sustracciones y daños a las instalaciones; prevenir ilícitos en perjuicio de alumnos, docentes, no docentes y demás integrantes de la comunidad educativa”, durante las 24 horas del día, a partir del pasado 8 de mayo.

Como responsable de este servicio fue designado el jefe la Seccional 7ma de Policía, para lo cual se le ordenó disponer de personal afectado a la Alcaldía y de la Agrupación Cuerpos. La vigilancia debía ser efectuada por un agente por turno (07:00 a 21:00 y 21:00 a 07:00) con la presencia de un móvil policial entre las 07:30 y las 19:00 horas.

Sin embargo, cuando el martes pasado a la tarde, Pamela Vega, maestra del 3er año de EGB, fue agredida por familiares de un alumno, la guardia policial no estaba presente para auxiliarla.

"La tía del nene se me vino encima, me pegó patadas, me quería golpear la cara además de insultarme. Intenté defenderme como pude. Fue terrible: todo sucedió delante de los chicos", relató la docente al diario El Litoral.

"Me puse muy mal, muy nerviosa, entré en una crisis nerviosa. En ese estado logré salir del aula para buscar al policía que debía estar en la puerta de la escuela, pero no estaba. La mujer me siguió con una bufanda con la intención de ahorcarme. Justo salió un portero que logró ayudarme", agregó la maestra, quien fue amenazada por las mujeres de que "algo le iba a pasar si seguía yendo a la escuela".

Frente a este notable contraste entre el discurso oficial y la realidad, Antonio Riestra manifestó en la última sesión de la Cámara de Diputados que “el gobierno nos sigue mintiendo, no a mí como legislador, sino a toda la Cámara que aprobó este proyecto”, agregando, que si bien la respuesta para los problemas del establecimiento no es la policía, “resulta irritante comprobar estas contradicciones y la liviandad con que se dirigen a los diputados”.

Otro elemento que genera dudas sobre la efectividad de estos dispositivos de seguridad, también surge de la respuesta que el gobierno provincial envió al diputado del ARI. En ningún tramo del documento oficial se hace referencia a la Brigada de Seguridad para Establecimientos Escolares creada para enfrentar estos problemas. Esta iniciativa fue promocionada en el mes de mayo, luego de una sucesión de robos perpetrados contra docentes y alumnos de la Escuela Luís Ravera.

Incluso se conocieron declaraciones de un jefe de esta brigada. “Se están logrando resultados, pese a que hace poco tiempo que empezamos a trabajar”, aseguró el subcomisario Pedro Mendoza, a la emisora LT10.

Que sigan los exitos.

jueves, mayo 10

OTRAS NOTICIAS POLICIALES

Hoy, cuando miramos los diarios o los noticieros, nos cansamos de ver noticias policiales. En otras épocas había muchas, pero con sutiles diferencias. Intensa actividad de la División Investigaciones en búsqueda de una rueda auxiliar y una oveja.

El 11 de mayo de 1932, el diario El Orden publica una “seguidilla” de hechos policiales.

“Robaron una bolsa de naranjas dos menores”, dice la primera noticia. “En las inmediaciones de Humberto 1º y Primero de Mayo, un agente de policía detuvo en horas de la tarde anterior, minutos después de las 16 horas, a dos menores que resultaron ser Ramón Ojeda y Victorio González, quienes conducían una bolsa llena de naranjas, hurtada momentos antes en un comercio del centro. Los rateros fueron conducidos a la referida seccional donde se instruye el correspondiente sumario”.

“Robaron una rueda auxiliar” es la segunda información. “Se ha presentado en la oficina de guardia de la comisaría segunda el ciudadano Carlos Moscardini, domiciliado en Avenida Rivadavia 2854, denunciando haber sido víctima de un hurto consistente en una rueda auxiliar de automóvil marca “Goodyear” cuyo precio estima el damnificado en la suma de setenta y cuatro pesos”. La comisaría inició las averiguaciones y hasta requirió de la ayuda de la División de Investigaciones.

La última de esta tanda se titulaba “Le robaron un animal a un vecino”, y señalaba que “la comisaría de Guadalupe trata de individualizar y detener al autor de un hurto cometido en perjuicio del vecino Rafael Fortuna el cual se radica en una vivienda sita en las inmediaciones de aquel paraje. A estar con los términos de la denuncia formulada por el mismo, personas que desconoce le sustrajeron noches pasadas de un potrero que tiene en los fondos de su domicilio una oveja. También se procura obtener el secuestro del animal interviniendo en la pesquisa la División de Investigaciones”.

Abstenerse de chistes fáciles con el destino de la oveja.

miércoles, marzo 14

EL PEOR DE LOS FINALES

Un grupo de pescadores encontró el cuerpo sin vida de Gustavo Diterlizzi, flotando en el río Salado, a la altura de la Estancia de los Jesuitas. El joven estaba desaparecido desde el domingo 4 de marzo. Su padre es policía de la Brigada de Investigaciones y la familia teme que se trate de una venganza. Denuncian que la investigación estuvo paralizada hasta que el caso tomó estado público.

El cuerpo sin vida de Gustavo Diterlizzi apareció flotando anoche en el río Salado. Fue encontrado por unos pescadores que inmediato dieron viso a la policía. El joven se encontraba desaparecido desde el domingo 4 de marzo, cuando tomó un colectivo de la Línea 18 en barrio Santa Rosa de Lima con destino a la casa de sus padres, en el norte de la ciudad.

El caso tomó estado público cuando unas 50 personas - entre familiares y amigos de Gustavo - marcharon desde Aguado y Estrada hasta la Plaza del Soldado para reclamar su pronta aparición. Entre los convocantes estaba Susana Silvan – tía del muchacho -, quien en diálogo con Fuera de Foco explicó los temores que tenían, que lamentablemente, a las pocas horas quedaron confirmados: “Nosotros tenemos la certeza absoluta de que por sus propios medios no se fue. Nadie pidió un rescate ni nada. El no tenía problemas con la familia, era muy considerado con los padres, avisaba a donde iba y a que hora volvía. Entonces no encaja en el caso de un chico que le puede agarrar una rabieta y se va. Y si se fue, a los dos o tres días, hubiéramos tenido noticias. Hoy hace una semana y un día que no se sabe absolutamente nada de el. Entonces todo hace suponer que algo le pasó”.

La sospecha en ese momento era que la desaparición de Gustavo fuera una venganza contra su padre.

Esta posibilidad fue ratificada por Rodolfo Diterlizzi, padre del joven muerto y policía de la Brigada de Investigaciones, quien ayer por la tarde (antes del hallazgo del cadáver de su hijo) contó los detalles de una llamada amenazante recibida la semana pasada. “Yo el domingo a la tarde radico la denuncia por el pedido de paradero de Gustavo en la División Judicial de la Unidad Regional I. El martes a la noche, pasadas las doce, recibo una llamada en mi celular donde primero me insultan y luego me dicen: “Viste que feo que es estar lejos de un familiar querido. Ya vas a tener noticias”, y me cortan. Eso yo lo denuncio 15 minutos después en la Comisaría Décima”.

El hecho que por estas horas agrava el dolor de la familia Diterlizzi es la demora de la policía para iniciar la búsqueda de Gustavo. Recién ayer por las mañana, luego de la marcha de los familiares hacia la Plaza del Soldado, se realizó un primer rastrillaje en un sector del norte de la ciudad. “Se estuvo haciendo un rastrillaje en la zona donde vivimos nosotros. Estuve hablando con el jefe de unidad y de investigaciones, pero no me dieron grandes detalles”, dijo Rodolfo Diterlizzi.

Para el policía es incompresible que la pesquisa de sus camaradas comienza “ocho días después de la desaparición de mí hijo después que se hace una marcha”.

“El día posterior empiezan a trabajar. Porque hasta el día de la marcha, ninguno de los jefes de la policía hizo siquiera una llamada telefónica preguntando como estaba, si sabía algo, si tenía algún dato. Porque a todo esto yo estaba investigando por otro lado. Parece que a ellos no les puede pasar nunca”, acusó Diterlizzi.

Ahora que sucedió el peor de los finales para Gustavo Diterlizzi, los jefes de la Unidad Regional I deberán dar muchas explicaciones sobre las demoras en la explicación. Sobre este punto vale destacar el dato aportado por una calificada fuente de la Secretaría de Derechos Humanos. Según pudo saber Fuera de Foco, la denuncia presentada por Rodolfo Diterlizzi dando cuenta de la desaparición de su hijo, nunca fue informada al organismo que conduce Domingo Pochetino, pese a que la notificación de este tipo de casos es un procedimiento acordado entre distintas dependencias del estado provincial, que intervienen ante un pedido de paradero que involucra a un joven menor de 21 años.

martes, marzo 13

DESAPARECIÓ EL HIJO UN POLICÍA

Familiares y amigos de Gustavo Diterlizzi se movilizaron para reclamar su aparición. El joven de 18 años falta de su hogar desde el domingo 4 de marzo. Fue visto por última vez viajando en un colectivo de la Línea 18. Su padre es sargento de policía y cumplió funciones en la División de Seguridad Personal. Un llamado anónimo alertó sobre una posible venganza.

Gustavo Diterlizzi tiene 18 años, es pelirrojo, mide 1,65 y el domingo 4 de marzo vestía un pantalón cremita, campera negra y zapatillas blancas. Lo vieron por última vez alrededor de las 6,30 de la mañana viajando hacia el norte de la ciudad en un colectivo de la Línea 18 que tomó en una esquina de barrio Santa Rosa de Lima. Nunca llegó a su casa. Está desaparecido desde entonces.

El padre de Gustavo es policía, trabajó en Seguridad Personal y actualmente cumple funciones en una comisaría de la ciudad. En la última semana ha esquivado el contacto con la prensa. Pero se pudo saber que radicó una denuncia por “averiguación de paradero” en la Seccional 10ma., y según cuentan sus allegados, ha buscado el apoyo de sus camaradas para recuperar a su hijo.

Ayer por la tarde, unas 50 personas - entre familiares y amigos de Gustavo - marcharon desde Aguado y Estrada hasta la Plaza del Soldado para reclamar su pronta aparición. El punto de arranque no es casual, en esa parada el joven tomo un colectivo antes de que su familia le perdiera el rastro.

Entre los convocantes estaba Susana Silvan – tía del muchacho -, quien en diálogo con Fuera de Foco explicó el momento por el que están atravesando: “Nosotros tenemos la certeza absoluta de que por sus propios medios no se fue. Nadie pidió un rescate ni nada. El no tenía problemas con la familia, era muy considerado con los padres, avisaba a donde iba y a que hora volvía. Entonces no encaja en el caso de un chico que le puede agarrar una rabieta y se va. Y si se fue, a los dos o tres días, hubiéramos tenido noticias. Hoy (por ayer) hace una semana y un día que no se sabe absolutamente nada de el. Entonces todo hace suponer que algo le pasó”.

La mujer explicó que con la colaboración de algunos amigos y ocasionales testigos lograron reconstruir los momentos previos a su desaparición. “El sale con otro sobrino mío para Estrada y Aguado, toma el colectivo de la línea 18 y se va para Pompeya en donde el vive. Por información que tenemos de gente que lo vio, sabemos que estaba dormido arriba del colectivo. Hizo el trasbordo para la combinación hacia el norte. Pero a su casa no llegó nunca”.

“Hacemos esta marcha entre los vecinos y amigos para reclamar que se agilice la investigación y que se busquen los elementos para saber que pasó. Estamos pidiendo una audiencia con el Gobernador o el Ministro de Gobierno, con la idea que desde el poder político también se haga algo”, sostuvo la tía de Gustavo. “La idea es pedirle que implemente algún tipo de recompensa para quien suministre datos”.

El periplo de la pequeña columna terminó en la Jefatura de Policía, donde algunos de los participantes fueron recibidos por el Jefe de la Unidad Regional I, con quien discutieron sobre la marcha de la investigación. En el breve encuentro, el comisario Juan Luís Heck informó que se constituyó una “comisión especial” dependiente de la División Seguridad Personal y que se están llevando a cabo “múltiples diligencias”, aunque ninguna hasta el momento arrojó resultados positivos.

La mayor preocupación entre los familiares de Gustavo Diterlizzi, es que su desaparición este relacionada con el trabajo policial de su padre. Esta posibilidad cobró entidad, luego que un llamado telefónico recibido en la casa familiar, se jactara de lo sucedido.”Que sentís ahora que le pasó esto a tu hijo”, machacó una voz anónima. Esta hipótesis está siendo manejada por los investigadores y ayer fue comentada por el comisario Heck en la reunión posterior a la marcha. Idéntica versión manejan en la Secretaria de Derechos Humanos de la Provincia, donde una calificada fuente le dijo a Fuera de Foco, que informarán de esta circunstancia al Ministerio de Gobierno, a partir de la información que han recogido sobre el caso.

miércoles, febrero 14

CRÓNICA DE LOS APRIETES

La abogada defensora de uno de los detenidos por el crimen de los Mattioli dio detalles de los hechos que desencadenaron el pase a disponibilidad de tres policías. Patricia Hidalgo señaló, además, que no deben usarse “chivos expiatorios” para calmar la sed de seguridad.

Conocida hoy la novedad de que tres efectivos policiales fueron pasados a disponibilidad por el Jefe de la Unidad Regional I, Juan Luis Hek, ante las denuncias de coacción y apremios ilegales hacia Julio Arnaldo Gutiérrez, su abogada relató a Fuera de Foco algunos pormenores de los dos hechos que involucran a uno de los detenidos por el crimen de los Mattioli en San José de Rincón.

Patricia Hidalgo señaló que la difundida denuncia realizada por Gutiérrez este lunes y que derivó en la separación de tres policías, no fue la primera.

En su declaración ante el juez Rubén Saurín, Gutiérrez declaró que la admisión de su culpabilidad, en la sección Homicidios de la Policía Provincial, fue realizada después de graves amenazas.

“Según relata nuestro defendido, él dice que se lo desnuda y que es obligado a salir de su celda en la que estuvo esposado durante tres días; es amenazado con que si no firmaba la declaración lo iban a violar”, manifestó la abogada. El Dr. Saurín recibió la denuncia y Gutiérrez fue revisado por médicos forenses; el informe aún no fue entregado a los abogados. Cabe recordar que en ese momento Gutiérrez negó las imputaciones por el doble crimen.

Tras esa declaración, fue trasladado para su resguardo a la comisaría 1ª. “Él refiere que alrededor de las 15 horas del domingo es sacado por el celador de guardia de su celda, donde estaba alojado con otros detenidos, llevado a las dependencias de la parte de adelante de la comisaría 1ª. Llevado en presencia de la oficial de servicio, ante su sorpresa estaba su cuñado, Diego López, con quien me refiere Gutiérrez que no tiene buena relación, para que él se hiciera cargo. Le dice una serie de amenazas, una cachetada y demás, diciéndole hacete cargo de todo el homicidio, si no te va a pasar esto, y esto, y esto”.

Estos últimos detalles son los que para la Dra. Hidalgo agravan la situación. “Ante todo hay una falla administrativa grave, porque suena desprolijo que un familiar viole las horas de visita de los presos comunes y tenga que verlo un domingo a las 15 por más oficial de policía que sea. A primera vista, ya hay una irregularidad. El celador seguramente cumpliría con la obligación que tiene de hacer caso a un superior, la oficial de guardia, pero ésta, ¿por qué deja entrar a Diego López, que no reporta en la primera sino en la octava, fuera del horario de visita, para que se entreviste a solas, lejos de todo el mundo?”

Finalmente, la abogada dijo que no tiene por qué “desconfiar de la investigación” que llevó adelante la policía y que culminó con la detención, entre otros, de Julio Arnaldo Gutiérrez. Sin embargo, remarcó: “las investigaciones, y más en un homicidio tan atroz, deben realizarse no tan rápidamente, ser concienzudos y no usar de chivo expiatorio a la gente detenida para calmar la sed de seguridad”.

viernes, febrero 9

POLICÍA PRESO POR INTENTO DE EXTORSIÓN

Un sargento que presta servicio en el destacamento del Mercado de Abasto fue detenido ayer por la tarde en un operativo realizado por Asuntos Internos. Había exigido mil pesos para “cajonear” una denuncia por robo. Puede haber otros policías implicados.

Un sargento de policía de apellido Dal Lago fue detenido ayer por la tarde por personal de Asuntos Internos cuando intentaba cobrar mil pesos exigidos a un puestero del Mercado de Abasto. El operativo se realizó en una vivienda de barrio Estanislao López, en donde se instaló una cámara oculta con el objetivo de registrar la entrega del dinero previamente marcado.

Según la denuncia recibida por Asuntos Internos, Dal Lago junto a otros efectivos policiales del destacamento del Mercado de Abasto, exigieron el dinero para “cajonear” una supuesta acusación de robo presentada contra la víctima de la extorsión. Luego de las habituales tareas investigativas se organizó un encuentro “controlado” para concretar el pago de la suma exigida y detener al sargento involucrado con pruebas suficientes. Para ello se dispuso de una cámara oculta, testigos y billetes marcados, todo bajo supervisión del juez de Instrucción Rubén Saurín.

Efectuada la entrega del dinero, Dal Lago descubre la celada e intenta huir pero finalmente es detenido.

Según pudo saber Fuera de Foco, las autoridades del Mercado habían presentado varias quejas en Jefatura de Policía por la conducta de los efectivos asignados al destacamento ubicado dentro del predio de Teniente Loza y Acceso Norte. Recientemente fueron robados dos chalecos antibalas y se presume que fueron sustraídos con la complicidad policial.